Jurassic World Rebirth: El retorno del ¡roaaaar!
por: Anlli Ramírez
¿Qué hay más romántico para una noche lluviosa que gritar abrazada de tu novio mientras un dinosaurio te arranca el aliento? Pues el plan también le gustó a Don Ale y aquí vamos camino a nuestro “happy place” a reencontrarnos con ese parque jurásico del inolvidable John Hammond.
Para quienes crecimos con «La vida se abre camino», esta entrega es una mezcla perfecta entre homenaje y nueva era; digno, no es que nos vayan a explicar con exactitud científica cómo volvieron los dinosaurios (porque nunca lo han hecho), pero una vez que la primera criatura asoma el hocico, ya no te importa.
Instalados en nuestras butacas favoritas, perfectas para sentir toda la adrenalina que Gareth Edwards nos trae en esta nueva entrega de la saga, que resultó ser no sólo una película sino una montaña rusa jurásica con combo extra de nostalgia, efectos que te despeinan y escenas que te hacen acabar a puños las palomitas de caramelo.
Y con tanto correr, brincar y gritar, pues nos dio hambre, así que Don Ale se devoró un Nissi Roll de POSH como si fuera su última cena antes del apocalipsis reptiliano, mientras yo me rendía ante una Grilled Chicken Burger de ORSON que estaba tan buena que casi me hace olvidar que estaba atrapada en una jungla de tensión, rugidos y momentos que me hacían pensar: “Corre, mi reina, que ese T-Rex no viene en son de paz”.
¿Qué puedo decir del guión? Tiene sus clichés, claro. Hay miradas intensas antes de correr, científicos que gritan “¡No entiendes lo que has hecho!” y dinosaurios que convenientemente aparecen cuando más se necesita suspenso. Pero eso es parte del encanto. Jurassic World: Rebirth sabe lo que es: entretenimiento puro, con guiños para los fans de hueso duro (sí, te estamos viendo, Dr. Malcolm).
El cast no sólo sobrevive al guión, lo levanta y lo hace rugir, por un lado Scarlett Johansson como Zora Bennett nos da una actuación sobria, calculada y precisa, definitivamente es la mujer que querrías a tu lado cuando el mundo se llena de dientes. Jonathan Bailey deja atrás los trajes victorianos de Bridgerton y nos brinda su encanto natural, con una chispa mágica que hace clic incluso con un titanosaurus; Mahershala Ali hace que incluso cuando está quieto en pantalla, sientas que algo está a punto de explotar y Manuel García-Rulfo, nuestro orgullo mexicano, nos muestra a un personaje real enfrentarse a lo imposible con amor, miedo y dignidad todo por su familia.
Así que si estás buscando una excusa para salir, reír, brincar en tu asiento y decir al salir “yo no vuelvo a ir a un safari en mi vida”, esta es la señal. Así que: ¡corre!… pero a Epic Cinemas.
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