María, me muero… ¿o no?
por: Anlli Ramírez
Entre tantas opciones de terror y suspenso en esta temporada, una oleada de carcajadas no está de más y este fin de semana la encontramos en el nuevo filme de Natalia Téllez junto a Ricardo Fastlicht: “María, me muero”.
Ya instalados en mis butacas favoritas y con un Pepito de Arrachera y unas ricas Empanadas de Picaña Picante de Tigre, además de las imperdibles Palomitas de Caramelo, Don Ale y yo nos olvidamos un poco del estrés del trabajo y nos disponemos a disfrutar.
Tras las primeras escenas comenzamos a reírnos porque si tienes más de 35 años, como nosotros, y crees que todos los virus están en tu contra, seguramente te identificarás con Rodrigo, un hombre hipocondríaco que tiene crisis cada noviembre y que, a raíz de esto, ha estado desgastando las relaciones en su vida personal, sobre todo con María, su mujer, quien le hace ver que está tan preocupado por la muerte, que se le olvida que está vivo.
Teniendo como cómplice a su suegro, deciden hacer una intervención por medio de un tratamiento nada convencional para que recupere el contacto con la realidad y ahí, comienza lo divertido. Aunque entre risa y risa podemos ir reflexionando sobre lo que estamos haciendo de nuestra vida, si preferimos que la rutina nos guíe o vivimos el presente sin un plan más que disfrutar.
Y como bien dicen en su trailer: “el miedo a la muerte nunca fue tan divertido” y no hubo mejor forma de hacernos ver la importancia de la salud mental y demostrar que los mexicanos somos expertos en hacerle frente a estas situaciones con humor y picardía utilizando un rico humor negro.
El pasado 21 de octubre, los protagonistas visitaron Monterrey y obvio, también Epic Cinemas donde tuvieron la oportunidad de convivir con los asistentes, tomarse fotos con ellos y atender a diferentes medios de comunicación, donde Natalia Téllez nos compartió: “Creo que nadie debe acostumbrarse a vivir en dolor y sufrimiento. Hablar de terapia y de salud mental es necesario, y la hipocondría es solo una de muchas condiciones que afectan a la mente. Lo importante es entender que estas situaciones pueden tratarse y no deben ser causa de vergüenza”.